iPhone XR, análisis: Un superventas en Tenerife

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iPhone XR, el de una sola cámara, el de los colores.

Un teléfono que a priori resulta bastante jugoso a quien pretende adquirir un buque insignia al dar gran parte de lo que incorporan sus hermanos mayores a menor precio, y con el añadido de llegar a un público que busque acabados más desenfadados sin priorizar la doble cámara (ahora que ya casi es cosa del pasado). El último procesador de Apple con un diseño algo distinto y unas dimensiones intermedias entre un hermano y otro, os contamos qué tal se porta.

¿dónde se puede encontrar este modelo en Tenerife?

Pues por supuesto en ningún lado tan barato como en nuestra web de Móvil Barato Tenerife.

Aunque también lo podrás encontrar en las tiendas: Media Markt, Worten, Corte Ingles, Carrefour, Alcampo, Todophones, Sin Cobertura, Orly, Aasraa, Qicanarias, Milanuncios, Pccomponentes, Visanta, etc

Diseño: un mellizo con bordes de aluminio y marcos notorios

El año pasado Apple aún dio un último aliento a la estoica estética que el iPhone manifestaba en su parte frontal desde el primer modelo en 2007 con el iPhone 8. Pequeñas variaciones como el botón Home, que evolucionó a Touch ID con el iPhone 5S, o el aumento de diagonal que se vio desde el iPhone 5 (con el que fue el gran salto a nivel de marca con los modelos Plus), los marcos eran notorios en los smartphones de Apple hasta que vino el iPhone X y dijo: ya notch hemos hartado.

Así, los iPhone 8 y 8 Plus fueron el último vestigio de esos marcos y el iPhone XR, pese a ser el «menor» o el «más básico», ya incorpora el frontal con muesca. Eso sí, como dijimos en las primeras impresiones son marcos más gruesos que los de sus hermanos, de unos 4,17 milímetros.

Pero simétricos; aquí Apple sigue única en su especie y premiándonos a los amigos del TOC, sin disparidad en el grosor entre marcos horizontales y verticales como sí vemos habitualmente en los fabricantes que han optado por un diseño similar. Aunque hay un pequeño incumplimiento de la simetría absoluta que suele caracterizar los diseños de Apple con un Lightning que no está alineado al centro del borde, sino que está algo más cerca de la pantalla.

Trasera de cristal y marcos metálicos también para este iPhone, pero el acero vira a aluminio en los bordes de éste. La sensación, pese a esto, es muy parecida a la que tenemos sujetando el iPhone X o el XS, aunque es algo más grueso y según nuestra sensibilidad al peso sí podremos notar esos aproximadamente 20 gramos de más que tiene sobre estos dos teléfonos, siendo más voluminoso que ellos e incluso que el iPhone XS Max al ser más grueso (teniendo una pantalla de menor diagonal).

Lo que nos ocurre un poco con el aspecto del iPhone XR es que nos recuerda un tanto a aquel iPhone 5C, que vino con su plástico y sus colores a revolucionar los stands de las Apple Store y a quien no concebía que un smartphone de la marca volviese al policarbonato (con una configuración que implicaba llevarse un equipo «antiguo»). Pero en este caso probablemente con bastante mejor sabor de boca para ese público más exigente con los materiales y sin tener que renunciar del todo al progreso en hardware de la marca.

No es que el plástico sea algo negativo, pero implica no soportar carga inalámbrica y no estar a la moda, y el iPhone XR es también un sándwich de cristal con aluminio mate en sus bordes. Y cabe puntualizar también que en este caso no tiene certificación IP68, sino IP67.

Bordes que comulgan con lo que vemos en los iPhone desde los iPhone 6 y 6 Plus y que dibujan una semicircunferencia perfecta alineados con los cristales trasero y delantero. No hay salientes ni relieves entre estas superficies y esto da una sensación de continuidad que suele agradecerse (sobre todo al agarre con una mano).

Además no resbala y ojo, el cristal es muy limpio a diferencia de lo que solemos ver cuando se recurre a este material. Eso sí, la protuberancia de la cámara es llamativa, y al estar hecha de aluminio quizás sea más susceptible a arañazos o picadas.

Bien acabado y construido, hay un buen trabajo de compactación, aunque no tanto como vemos en otros smartphones rivales de este año, que a igual pantalla presentan un volumen menor. Incluso con baterías o diagonales algo mayores, como el LG G7 ThinQ o el Xiaomi Mi 8.

No hay entonces una gran diferencia con sus hermanos ni en sensaciones cuando se trata del iPhone XS: aluminio en lugar de acero y dimensiones que quedan más cerca de los que ahora son los pequeños (hasta que haya un nuevo SE, si lo hay). La bandeja para la SIM queda en el lado derecho en la parte infeerior y no hay botón Home: lo veremos más adelante, pero la interacción se basa de nuevo en los gestos y los tres botones físicos, dejándose el 3D Touch de camino.

La camara del iPhone XR

La diferencia, la clave, la jugada. Lo que caracteriza a este iPhone y que impone el principal pretexto para optar por otro y no junto a la pantalla es que la parte trasera se ve invadida por sólo una cámara.

Nada de la joroba tipo semáforo de sus hermanos y coetáneos: una sola lente, protuberante y que saca pecho, físicamente y por calidad. Ahora lo veremos en su análisis, pero antes recordamos las especificaciones técnicas de las cámaras trasera y frontal.

En la principal tenemos una lente estándar con un sensor con resolución de 12 megapíxeles de píxeles de 1,4 micras de tamaño y apertura f/1.8, que sin estar acompañada del telefoto soporta el demandado modo retrato (aunque veremos que de manera distinta) y dispone de estabilización óptica de imagen (OIS) y zoom digital hasta cinco aumentos. Hay participación de los algoritmos y la unidad de proceso neural en el resultado final, de manera automática y sin verlo como la opción para «AI» que vemos en apps como la de EMUI o MIUI.

La cámara frontal TrueDepth dispone de un sensor de 7 megapíxeles con apertura f/2.2, con estabilización electrónica y flash retina (es la pantalla iluminada). También hay modo retrato, ayudado del reconocimiento facial que se emplea para el Face ID y con cinco efectos de iluminación (más que la trasera, que tiene tres).

Pero primero demos un paseo por la app y no perdamos las costumbres, aunque aquí hay pocas novedades que comentar. Mas bien son adaptaciones para este móvil algo distinto a nivel de fotografía con respecto a los XS.

App de cámara

La app de cámara de iOS está en sintonía con el ritmo de cambio y evolución del sistema y el diseño de los terminales que caracterizan a Apple, y estamos viendo una misma interfaz con muy pocas variaciones a nivel de funciones desde el cambio al minimalismo en iOS 7. Se añadió el modo retrato (según en qué teléfonos) y ahora el HDR es «inteligente», si queremos.

Lo que esto implica lo vimos en los otros iPhone pero lo recordamos para la ocasión: el Smart HDR viene activado por defecto e implica que el móvil, sus algoritmos y sus sensores eligen si aplicarlo o no. Para hacerlo manualmente, hay que ir a los ajustes y desactivar el correspondiente switch.

 

Esto es bastante incómodo si se quiere alternar entre Smart y manual, como también el querer cambiar la resolución del vídeo (que nos aparece indicada en la interfaz, pudiendo aprovechar eso para un acceso directo). La app es sencilla, intuitiva y se comporta de manera estable, pero podría mejorar también añadiendo el modo manual o la posibilidad de aprovechar los RAW, para no tener que ir a apps de terceros.

 

Así, en la interfaz tenemos los habituales accesos rápidos para flash, temporizador, fotos con movimiento, filtros y HDR (si desactivamos el Smart) en la parte superior y los modos en la inferior, pasando de ellos deslizando a izquierda o a derecha. Tanto cámara lenta, como timelapse, como panorámicas y modo retrato se mantienen en su interfaz y procedimiento, conservando esa sencillez, aunque como veremos en el análisis los retratos esta vez sólo admiten seres humanos: nada de cafés y gatos con bokeh en el iPhone XR.

 
 

Cámara trasera

Se hace algo extraño hablar en singular en este apartado con la viralización de la doble cámara, sobre todo ahora que ya vemos tres y cuatro cámaras en la parte trasera (quién sabe si más, de la mano de Nokia). Pero Apple ha considerado que no cuanto más mejor, o no siempre, y como Google con sus Pixel de este año ha apostado también por una sola cámara en este terminal.

¿Cómo se porta? Bastante decentemente, teniendo en cuenta las posibilidades que no tiene por no disponer de un compañero tan interesante como un tele. De día defiende bien, con colores realistas y con la viveza adecuada, cuidando el detalle en el primer plano y algo menos en el fondo.

Fotografía con HDR manual.

En las situaciones de iluminación máxima no está nada cómoda y esto se nota en la exposición y en la nitidez: a mediodía y con el radiante y potente sol de esas horas las formas más alejadas se distinguen más pobremente y los colores se diluyen. En este caso el tipo de fotografía que mejor sale son las macro, sobre todo si apuramos la distancia máxima de enfoque.

¿Qué pasa con el HDR y su inteligencia? En general suele saltar cuando se necesita, por ejemplo a la hora de aumentar el rango dinámico en un cielo azul que lo sería tanto o si jugamos a los contraluces. Esto lo sabremos al consultar el resultado en la galería, donde nos indicará si la fotografía se ha hecho o no con HDR (pudiendo guardas siempre la automática si lo deseamos).

Pero, ¿es distinto el Smart HDR del HDR manual? Sí y no. Si comparamos una fotografía con Smart HDR y HDR veremos que la Smart suele aumentar algo más el rango dinámico, pero no hay mucha diferencia (quizás un sol más definido o más gradiente de color en una fotografía nocturna).
Donde sí la hay es entre uno de estos dos disparos y el automático: habitualmente compensará el disparo en HDR, incluso en fotografías en las que no haya un fondo que salvar, ya que suele equilibrar mejor la exposición al sacar detalle en las sombras. Además, con la opción de guardar la original siempre podremos tener la automática.

Habrá alguna situación en la que no convenga, por ejemplo si disparamos con luz media a una superficie con mucho contorno como un follaje. Ahí podrá quedarnos con unos contornos demasiado exagerados, sobre todo si tiramos de zoom al perderse algo más la nitidez, pero en general tiende a equilibrar, como también veremos en la cámara frontal.

 

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