iPhone XS

Los puntos de inflexión tardan en dibujarse cuando se trata de las líneas de diseño de Apple. La marca se mantuvo férrea con su simetría vertical y horizontal para un frontal que iba quedando obsoleto cada vez más notablemente hasta el año pasado, a medida que la competencia directa roía milímetros a los marcos hasta que éstos quedasen por debajo del 10% en cuanto a la superficie del frontal que ocupaban.

El iPhone X fue el hacha que se clavó en ese pilar que representaba la tradicional estética, y este año el tronco ha caído del todo con una totalidad de iPhone gemelos en frontal y mellizos en trasera. El iPhone XS, el llamado a ser hermano mediano más por precio que por componentes, es a efectos prácticos un iPhone X: mismas dimensiones, mismos acabados (aunque distinto color).

iPhone XS caracteristicas

Tenemos unos bordes con acabado cromado (a lo «charol») que dibujan una semiesfera perfecta con los dos cristales del frontal y la trasera. Todas las superficies son pues reflectantes, una uniformidad únicamente interrumpida por un inamovible logotipo y la protuberancia de la doble cámara y el flash, que queda en la misma esquina que su antecesor.

Es muy cómodo y no se hace pesado. Siendo estrictos son tres gramos más que el iPhone X, pero es muy poco para que sea perceptible y las sensaciones en mano son casi clónicas tanto por tacto, como por agarre, como por ergonomía.

La posición de los botones es adecuada y sus funciones van a ser las mismas que vimos en cómo se amoldaba iOS a una nueva interacción en la que tenía que desaparecer a la fuerza la dependencia de un botón central (para minimizar, multitarea, identificación Siri), esto lo repasaremos al hablar del software. Y el altavoz sigue estando en la base, en buena posición para no ser tapado accidentalmente (lo sentimos, compañeros de TOC, no hay el mismo número de agujeros para el micrófono que para el altavoz), acompañado por el USB y no por el jack de audio.

En nuestro caso hemos podido analizar el modelo dorado, si bien el «oro» queda únicamente en el borde de aluminio que hemos ya mencionado. La trasera es de un tono rosado cálido, cuyo brillo tiene también ese matiz, aunque al recurrir al cristal lo tendremos casi siempre recubierto de huellas (la gamuza será, una vez más, vuestra amiga).

Así, el iPhone XS es fruto del esfuerzo que Apple ha hecho por aprovechar mejor el volumen de sus teléfonos en lo respectivo a introducir una batería de mayor capacidad. Es la misma batería del iPhone XR insertada en un chasis de menor volumen, y en ambos casos (y también en el del XS Max) se trata de teléfonos más compactos que los modelos Plus integrando pantallas de mayor diagonal.

De ahí que, como pasaba con el iPhone X ya, en el iPhone XS el mayor aprovechamiento del frontal con respecto al diseño que Apple parece haber ya despedido, tenga algo más de peso en la experiencia: tenemos un frontal con casi el 83% de superficie ocupada con pantalla y un buen trabajo en compactación hablando de la marca.

del frontal.

Siendo un clon del iPhone X, el iPhone XS también tiene notch o muesca. Se mantiene la proporción y las funciones, siendo un recurso estético para tapar la cámara frontal y el FaceID sin que impliquen éstos «perder» milímetros de pantalla bajo un marco. Los huecos ocupan y sirven para lo mismo que vimos en el anterior smartphone de Apple, mostrando la red, la batería y la cobertura y mostrando las notificaciones o el Centro de control según de qué lado tiremos.

 

SE XR

La pantalla del iPhone XS

En los nuevos iPhones impera el protagonismo de la pantalla. Una equidad en el diseño que no lo es tanto en resolución, cuando el iPhone XR aún no abandona los 326 píxeles por pulgada de la «extinta» diagonal de 4,7 pulgadas, mientras que el iPhone XS recoge el testigo del iPhone X y mantiene una resolución de 1.125 x 2.436 píxeles en una pantalla super AMOLED de 5,8 pulgadas, con 458 píxeles por pulgada XS E.

Sensaciones pues similares a las que tuvimos con el antecesor, con un grado de nitidez más que suficiente sin necesidad de optar por un QHD o resoluciones más exigentes a nivel de recursos. Muy bien a nivel de contraste y de ángulos de visión, por mucho que inclinemos el panel con respecto a nuestra mirada podremos ver el contenido con toda su nitidez y sin pérdida de brillo o contraste, y siempre con la sensación de que no es un cristal grueso y no hay distancia entre el tap y el contenido.

Pero hablemos de temperatura y de tecnología de pantalla. Con el AMOLED vamos a seguir teniendo unos negros puros y bonitos, así como los reflejos o degradaciones al ladear el panel (que añaden ese velo magenta o verde sobre la pantalla, pero sin ser algo molesto o que denote baja calidad). La pantalla viene ligeramente fría de fábrica, pero bien en cuanto a saturación.

¿La solución a esto? No la hay, no al menos a la carta, ya que iOS sigue parco en opciones en lo que se refiere a dar opción a ajustar la pantalla a nuestro gusto. El True Tone, la única herramienta disponible, promete una adaptación específica según las condiciones el ambiente y sí es cierto que en cuanto se activa se nota el cambio, pero suele dar demasiada calidez (pudiendo parecer en ocasiones que está el Night Shift activado).

A nivel de sensibilidad táctil no hay problemas de toques accidentales y en toda la superficie hay una buena detección y respuesta a los taps y pulsaciones, pudiendo ajustar el grado deseado de sensibilidad para el 3D Touch (en Accesibilidad). Puede que la solución óptima a la falta de botón Home siga sin ser la barra flotante, pero de eso hablaremos en la parte de software.

Falta, eso sí, algo de entrenamiento para el ajuste de brillo automático, y no le vendrían nada más algunos nits más. Suele quedar bajo cuando pasamos a un ambiente más oscuro y toca añadir algo más manualmente para una mejor visualización, y cuando la luz incide directamente la experiencia mejoraría con un brillo máximo mayor.

Tratándose de iOS, nada de pantalla ambiente ni ningún equivalente: tenemos dos apartados en los ajustes para la pantalla, pero la de bloqueo sigue pudiendo personalizarse sólo a nivel de fondo. Pero al menos ya hay agrupación de notificaciones y podemos despertar pantalla al incorporarla o al tocarla, con lo cual el desbloqueo por FaceID o la consulta de notificaciones son muy cómodas, pero son pocas opciones de personalización.

¿dónde se puede encontrar este modelo en Tenerife?

Pues por supuesto en ningún lado tan barato como en nuestra web de Móvil Barato Tenerife.

Aunque también lo podrás encontrar en las tiendas: Media Markt, Worten, Corte Ingles, Carrefour, Alcampo, Todophones, Sin Cobertura, Orly, Aasraa, Qicanarias, Milanuncios, Pccomponentes, Visanta, etc

Continuamos…

Rendimiento: ¿a qué saben los cinco billones de operaciones?

Seis núcleos, siete nanómetros y cinco billones de operaciones cada segundo. Ésas son las cifras que Apple destacó al presentar su procesador más reciente, el A12 Bionic, que constituye sin distinciones el corazón de todos los iPhones nuevos. En el caso del iPhone XS lo acompaña de 4 GB de RAM, el máximo que monta Apple en sus smartphones y que sobre papel es la mitad del máximo que corre ahora por los smartphones Android, veamos cómo queda todo esto a nivel experiencial.

El iPhone XS ejecuta sin problemas cualquier app o tarea, sin *lags* ni tirones. Tanto apps multimedia, como videojuegos, como las apps de realidad aumentada.

En la práctica el iPhone XS ejecuta sin problemas cualquier app o tarea, sin lags ni tirones. Tanto apps multimedia, como videojuegos, como las apps de realidad aumentada y otras de alta exigencia se mueven y cargan bien, aunque les busquemos las cosquillas y las ejecutemos a la vez.

Los gestos tampoco se arrastran, y de hecho ahí destaca algo más la fluidez al ser algo que hacemos numerosas veces al formar parte de la interacción esencial con el sistema. La multitarea carga instantáneamente, quizás con mayor sensibilidad que la que vimos en el primer análisis del iPhone X, aunque hablaremos en concreto de estos aspectos en la parte de software.

Eso sí, algo que ha cambiado bastante con respecto al anterior iPhone (y no para bien) es la temperatura. Si bien los componentes conductores siempre pondrán más difícil el aislamiento térmico, algo ha cambiado con respecto a la disipación de un modelo a otro porque éste se calienta con mayor facilidad, lo cual probablemente afecte al consumo.

Eso sí, algo que ha cambiado bastante con respecto al anterior iPhone (y no para bien) es la temperatura. Si bien los componentes conductores siempre pondrán más difícil el aislamiento térmico, algo ha cambiado con respecto a la disipación de un modelo a otro porque éste se calienta con mayor facilidad, lo cual probablemente afecte al consumo.

Hablando de hardware, para quienes tomáis como referencia los tests de rendimiento, os dejamos los resultados de los benchmarks que solemos utilizar y que existen para iOS, junto con los de rivales con configuración equivalente.

Face ID y realidad aumentada

Una de las grandes apuestas de Apple dentro de todo ese punto de inflexión que suponía el iPhone X era la identificación facial avanzada. Reemplazar el TouchID, algo que había supuesto un notable cambio en la interacción (y que habían sabido poner a trabajar en conjunto con el Taptic Engine), no podía ser algo sencillo o convencional, y FaceID proponía una evolución llevando el reconocimiento del rostro a un plano más seguro y avanzado que el análisis de una fotografía.

El año pasado ya se lo pusimos difícil y aprobó con buena nota, y en esta ocasión no le vamos a bajar la calificación. Si acaso añadiríamos alguna décima porque nos ha reconocido incluso añadiendo gafas de sol o cambiando el peinado en condiciones de luz muy baja. De hecho, funciona sin problemas en la oscuridad casi absoluta.

 

Memoji

Hablando de los sensores y el reconocimiento, teníamos que probar los nuevos Memojis. Se trata de la composición de un Animoji propio que no depende en primera instancia del reconocimiento facial, ya que hemos de ir añadiendo nosotros los rasgos dentro de lo que nos ofrece el software de creación (más o menos como la creación de avatares en un videojuego o los Mii de Nintendo).

 

memoji

Lo que sí depende de los sensores y de todo lo implicado en el reconocimiento son los gestos que luego el Memoji reproduce. Como ocurre con los Animojis, se trata de una herramienta interna de Mensajes y tendremos que ir a esta aplicación para crearlos, y una vez lo configuramos a nuestro gusto podemos grabar los vídeos.

La fidelidad de los Memojis es muy similar a la de los Animojis en cuanto a nuestros gestos. No vamos a tener una reproducción exacta de lo que hagamos, pero recrea hasta cierto grado la vocalización y reconoce movimientos de cejas y guiños, lo suficiente para el cometido de esta novedad (el entretenimiento, quizás pasajero).

Bateria iPhone XS

Las estadísticas de consumo de batería de iOS se han hecho mayores. Tras añadir el cálculo del estado de la batería en versión beta en las actualizaciones de iOS 11, en iOS 12 se muestra más información acerca del consumo energético y la actividad del usuario, tanto a nivel de tiempo como del tipo de uso.

Cabía esperar una autonomía similar a la del iPhone X, dado que como hemos visto antes la capacidad de ambas baterías es similar (2.716 miliamperios/hora en el iPhone X frente a 2.658 en el iPhone XS, como nos muestran en iFixit). Aunque parte de la diferencia estará también en lo que haya podido variar la gestión del consumo por parte del sistema y la eficiencia del procesador, así que veamos qué tal queda este hermano

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